Sunday, October 23, 2016

1960 Troy Trepanier’s AMC Rambler American Pro Street Custom "Rumbler" - Subcompact 2-Door Station Wagon 2003 Hot Rod Magazine (Cover Cars - September 1994) Real Wheels Series 3/4 Diecast Scale 1:64 by Johnny Lightning


Hay una larga lista de cosas que puedes adquirir con buen dinero, educación universitaria y una maestría, pero dicha lista no incluye cosas como originalidad o talento... 

No, te guste o no, esas cosas son innatas, son dones de DIOS y no son siquiera asunto de genética: padres genios pueden dar lugar a hijos mediocres o incluso torpes... 

En otras palabras, puedes trabajar en un árbol de naranja todo lo que quieras, pero nunca producirá melones o piñas, entendiste ???... 

Esa es otra razón de porqué siempre estoy fascinado con este loco y a menudo incomprendido reino de los Custom Cars: es tan democrático, este gremio no es solo para los privilegiados, no necesitas una fortuna o una pared llena de títulos profesionales; quiero decir, estas cosas podrían ayudar, pero no son esenciales. 

Lo que sí necesitas para diseñar y construir automóviles que embelesan, es trabajar duro, hacer tus cosas bien, desde el principio; nada grandioso ha sido logrado sin esfuerzo y perseverancia. 

Desde luego, talento y originalidad son indispensables, nadie con dos dedos de frente se atrevería a negarlo, pero son solo la cuota inicial y estas cosas son inútiles sin disciplina y trabajo continuo. 

Los maestros en el gremio de los Custom Cars están completamente conscientes de estos principios, especialmente aquellos de la Vieja Escuela, pero también algunos representantes de la Nueva Escuela, quienes fueron suficientemente afortunados para tener entrenamiento directo con ellos o al menos una influencia beneficiosa. 

Troy Trepanier es uno de esos tipos de la Nueva Escuela, él vino de una familia de entusiastas de los autos; de su abuelo aprendió el compromiso irrestricto con la calidad y de su padre aprendió sus habilidades mecánicas; ellos eran personas a las que les gustaba jugar con herramientas, mecánica y modificaciones para mejorar el desempeño y la apariencia, gente que hacía maravillas con lo que tenían a la mano en un garaje. 

Troy mostró su talento precozmente: cuando tenía apenas 16 años de edad, tomó el Chevrolet Chevelle 1966 de su abuelo y lo transformó en un ultra llamativo fenómeno Pro Street, "vestido" completamente en rojo frambuesa. 

Trepanier supo que se ganaría la vida creando y construyendo coches, y estaba bastante en lo cierto; trabajó por algún tiempo en el taller de carros de su padre, ganando experiencia hasta 1995, cuando estableció su propia compañía: Rad Rides by Troy, en Manteno, Illinois y ha estado creando un auto increíble después de otro desde entonces. 

Participando en diferentes eventos y reuniones relacionadas con la Car Culture, Troy llegó a conocer varias leyendas que eran los hot rodders élite a finales de los 80s y principios de los 90s, como: Gray Baskerville, Boyd Coddington, Jack Chisenhall, Posie, Brizio, Lobek y otros; además, es contemporáneo con Chip Foose, para tu información. 

El primer coche que creó y construyó para sí mismo fue una selección bastante poco común, la clase que no relacionarías con un Hot Rod, ni hablar de un Custom Car: la AMC Rambler American Custom de 1960, con delicioso sabor Pro Street. 

Esta es una declaración sobre ruedas de su filosofía sobre la personalización de carros: empezar con un auto poco común es estar 50% adelantado al juego, no tienes que forzarlo, porque ya es diferente; bueno, la AMC Rambler American del 60 estaba realmente lejos de representar la opción "promedio" para esta clase de trabajo. 

Déjame aclararlo: cuando piensas en una marca de coches que realmente no se ajusta al gusto del comprador "promedio" en los Estados Unidos, AMC probablemente encabeza la lista; este es el tipo de carros que lucirían bien en Europa o incluso en Japón (es decir, la adorarían, sería un vehículo de culto), pero no en una reunión de Hot Rods. 

Sin embargo, todo esto no importa, incluso el auto "equivocado" en las manos correctas hace la diferencia y Troy verdaderamente dió en el clavo, con esta subestimada y con todo despampanante pequeña bestia, absolutamente inesperada y absolutamente espléndida (aún si algunos puristas se revuelca de dolor al verla !!! =PPPPP)... 

En este punto, me dí cuenta que de alguna forma mi filosofía con respecto a esta afición es bastante similar a la visión de Troy Trepanier con respecto a su trabajo: coleccionar artículos poco comúnes es estar 50% adelantado al juego... 

Ah y déjame aclararlo: mientras una turba de coleccionistas van tras diecast hechos por Hot Wheels o Matchbox, las marcas más populares disponibles localmente (en un frenesí casi enfermizo diría yo, mirando su comportamiento compulsivo), yo prefiero las opciones menos obvias, no simplemente porque quiero ser diferente, sino porque quiero disfrutar esta afición pacíficamente, en vez de lidiar con gente burda con el fin de conseguir modelos de las marcas azul y naranja de Mattel. 

Eso es lo que quería dar a entender con lo que dije en mi publicación anterior, que ‘la mayoría de artículos en mi colección han sido el resultado de una negociación paciente y frecuentemente, pero no siempre placentera’. 

Johnny Lightning, por otro lado, es todavía una marca de diecast de nicho en mi ciudad natal, solo disponible a través del mercado secundario, a saber, importadores especializados (usualmente colegas coleccionistas) y en ese sentido es más conveniente; por supuesto, a menos que tengas que negociar con vendedores que, en vez de facilitar la venta, deciden complicarla. 

A propósito, no estoy implicando que el problema está siempre en el lado de los vendedores; muchas veces está en el lado de los "colegas coleccionistas", que quieren acapararlo todo, aún si no están realmente interesados en un modelo particular; puedes casi apostar que estos individuos revenderán después el modelo, por un precio más alto obviamente y así es como empieza la espiral de especulación... 

Afortunadamente ese no fue el caso con el modelo introducido en esta publicación, parte de la Serie Hot Rod Magazine Real Wheels, incluyendo esta fabulosa station wagon, presentada en la carátula del número de Septiembre de 1999, con otro modelo ya publicado aquí

Fiel a la tradición Johnny Lightning, este modelo tiene construcción completa en diecast; el trabajo de pintura es increíblemente exacto con respecto al auto real, combinando rojo brillante y negro, con acabado lustroso, complementado por varios tampos para las luces delanteras y de señal, así como para la parrilla frontal, la decoración con líneas negras finas, un moderno logo Rambler y adornos en los paneles alterales y coronado por las luces de cola y otro logo Rambler, todo trabajado en negro, plateado, rojo, naranja y blanco. 

Las ventanas son ahumadas y los interiores fueron trabajados en beige (cuando en el coche real eran blancos), pero estan agradablemente detallados; tiene ruedas multiparte presentando rimes cromados con llantas labradas en caucho; el diseño de los rimes y la proporción de las ruedas delanteras/traseras (que para un Pro Street son delgadas al frente y anchas en la parte de atrás) no son fieles, pero aún lucen magníficos y fue hecho en China... 

Isa 1:1-4 "Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá. Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla JEHOVÁ: crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a JEHOVÁ, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás." 

ENGLISH 
There is a long list of things you can acquire with big money, college education and a master degree, but such list doesn’t include things like originality or talent... 


No, either you like it or not, those things are innate, they are gifts from GOD and they are not even a matter of genetics: parents geniuses can give rise to mediocre or even clumsy children... 

In other words, you can work on an orange tree all you want, but it will never produce melons or pineapples, got it ???... 

That’s another reason why I’m always fascinated with the crazy and often misunderstood realm of Custom Cars: it’s so democratic, this guild is not only for the privileged, you don’t need a fortune or a wall full of professional degrees; I mean, these things could help, but they are not essential. 

What you do need to design and build ravishing automobiles, is to work hard, to do your stuff right, from the get go; nothing great has been achieved without effort and perseverance. 

Of course, talent and originality are indispensable, nobody with half a brain would dare to deny it, but they are only the initial fee and these things are useless without discipline and continuous work. 

The masters in the guild of Custom Cars are fully aware of these principles, specially those from the Old School, but also some representatives of the New School, who were fortunate enough to have direct training with them or at least a beneficial influence. 

Troy Trepanier is one of those guys from the New School, he came from a family of car enthusiasts; from his grandfather he learned the uncompromising commitment to quality and from his father he learned his mechanical skills; they were people who liked to play with tools, mechanics and modifications to improve performance and appearance, people who did wonders with what they had at hand in a garage. 

Troy showed his talent precociously: when he was barely 16 years old, he took his grandfather’s 1966 Chevrolet Chevelle and transformed it into an ultra eye-catching Pro Street freak, "dressed" completely in raspberry red. 

Trepanier knew that he would make a living creating and building cars, and he was quite right; he worked for some time in his father’s car shop, gaining experience until 1995, when he established his own company: Rad Rides by Troy, in Manteno, Illinois and he has been creating one awesome car after another ever since. 

Participating in different events and gatherings related with the Car Culture, Troy got to know several legends who were top hot rodders in the late 80s and early 90s, like: Gray Baskerville, Boyd Coddington, Jack Chisenhall, Posie, Brizio, Lobek and others; also, he’s contemporary with Chip Foose, for your information. 

The first car he created and built for himself was a fairly uncommon selection, the kind you wouldn’t relate with a Hot Rod, let alone a Custom Car: the 1960 AMC Rambler American Custom, with delicious Pro Street flavor. 

This is a statement on wheels of his philosophy about customization of cars: begin with an unusual car is being 50% ahead of the game, you don’t have to force it, because it’s already different; well, the ’60 AMC Rambler American was really far from representing the "average" option for this kind of work. 

Let me preface this: when you think in a car brand that really don’t fit the taste of the "average" buyer in United States, AMC probably tops the list; that’s the kind of cars that would look fine in Europe or even in Japan (that’s to say, they would adore it, it would be a cult vehicle), but not in a Hot Rods’ gathering. 

However, all of this doesn’t matter, even the "wrong" car in the right hands makes the difference and Troy truly nailed it, with this underrated and yet stunning little beast, absolutely unexpected and absolutely gorgeous (even if some purists wallow in pain looking at it !!! =PPPPP)... 

At this point, I realized that somehow my philosophy regarding this hobby is quite similar to the vision of Troy Trepanier regarding his work: collecting unusual items is being 50% ahead of the game... 

Oh and let me preface this: while a mob of collectors go after diecast made by Hot Wheels or Matchbox, the most popular brands locally available (in an almost sickly frenzy I would say, looking at their compulsive behavoir), I prefer the least obvious options, not just because I wanna be different, but because I wanna enjoy this hobby peacefully, instead of dealing with boorish people in order to get models from the blue and orange brands of Mattel. 

That’s what I meant when I said in my previous publication, that ‘most items in my collection have been the result of a patient and frequently, but not always pleasant negotiation’. 

Johnny Lightning, on the other hand, is still a niche brand of diecast in my hometown, only available in the secondary market, namely, specialized importers (usually fellow collectors) and in that sense it’s more convenient; of course, unless you have to negotiate with vendors who, instead of facilitating the sale, decide to complicate it. 

By the way, I’m not implying that the problem is always in the side of sellers; many times is in the side of "fellow collectors", who want to monopolize everything, even if they are not really interested in a particular model; you can almost bet that these individuals will resell later the model, for a higher price obviously and that’s how the spiral of speculation starts... 

Fortunately, that was not the case with the model introduced in this publication, part of the Hot Rod Magazine Real Wheels Series, including this fabulous station wagon, featured in the cover of the September 1999 issue, with other model already published here

Faithful to the Johnny Lightning tradition, this model has full diecast construction; the paint job is incredibly accurate regarding the actual car, combining bright red and black, with glossy finishing, complemented by several tampos for the head and signal lights, as well as for the front grille, the decoration with fine black lines, a modern Rambler logo and trims in the side panels and topped by the tail lights and another Rambler logo, everything worked in black, silver, red, orange and white. 

The windows are smoked and the interiors were worked in beige (when in the actual car were white), but they are nicely detailed; it has multipart wheels featuring chrome rims with styled rubber tires, the design of the rims and the proportion of front/rear wheels (that for a Pro Street are thin in front and wide at the back) are not faithful, but they still look great and it was made in China... 

Isa 1:1-4 "The vision of Isaiah the son of Amoz, which he saw concerning Judah and Jerusalem in the days of Uzziah, Jotham, Ahaz, and Hezekiah, kings of Judah. Hear, O heavens, and give ear, O earth: for the LORD hath spoken, I have nourished and brought up children, and they have rebelled against me. The ox knoweth his owner, and the ass his master's crib: but Israel doth not know, my people doth not consider. Ah sinful nation, a people laden with iniquity, a seed of evildoers, children that are corrupters: they have forsaken the LORD, they have provoked the Holy One of Israel unto anger, they are gone away backward."

4 comments:

Dennis aka Katsuden said...

This looks like the great Grandfather of wagon car and the gloss color makes it look even more vintage look. Full diecast sounds cool! Man! I always like JL line..

chrismandesign said...

This old station wagon was fairly underrated when it was released in 1960, most car enthusiasts in the U.S.A. were kinda derogatory saying that it was plainly ugly... It’s nowadays that the perception about this kind of vehicles and brands is changing to something favorable and I must admit that I love it, mainly because is quite different to what you expect from an american car and that’s pretty fine !!!... JL rocks, HEHE !!! =OOOOO...

David John Shewsbury said...

Ah... the classic wagon where teenagers in the west tend to have their first sex hahahahaha.... this is indeed a very useful family car, you could put your dog at the back and go to the beach for picnic... or you can have some fun with your boyfriend or girlfriend exploring some new territories hahahahaha....on this die cast model, I love the devil color theme of red and black, absolutely feminine and quite lovely indeed...

chrismandesign said...

That’s why I love old school !!!... It brings back the times when things used to be more real, when people hung out, looking for wild adventures in their cars, with friends, instead of chatting "lively" through their intelligent phones or hunting Pokemons LOLOLOL... Yeah, stations wagons are very practical vehicles and albeit they are considered familiar cars, you could customize them to your personal taste and turn them into menacing beasts, like the one represented by this diecast model... Johnny Lightning has a keen eye for this matters !!!... =D

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